La caverna, la mentira y la erosión de la confianza. Por JM Prades
Hay escándalos políticos que nacen de grandes delitos y otros que surgen de algo aparentemente más sencillo: una frase. Una negación. Una afirmación pronunciada con absoluta seguridad que, poco después, se demuestra incompatible con los hechos conocidos. El caso de las reuniones entre la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y Leire Díez ha terminado convirtiéndose en un ejemplo paradigmático de cómo la credibilidad institucional puede erosionarse incluso antes de que exista una responsabilidad judicial acreditada. Durante días, la atención pública se centró en una cuestión muy concreta: si esas reuniones habían existido o no. La respuesta ofrecida desde el Ministerio del Interior fue contundente. No hubo reuniones. No había nada que explicar. Sin embargo, con el paso de los días, aparecieron informaciones, testimonios y referencias documentales que apuntaban en dirección contraria. La propia Mercedes González terminó reconociendo encuentros con Leire Díez, aunque n...