TÍKKUN OLAM frente a la violencia institucional. Por JM Prades
Hay palabras que no aspiran a conquistar el mundo, sino a cuidarlo . Tíkkun Olam es una de ellas. Procedente de la filosofía ética hebrea, esta noción -traducible como "reparar el mundo"- no convoca epopeyas redentoras ni promete utopías finales. No habla de salvar a la humanidad ni de arrasar lo existente para reconstruirlo desde cero. Su ambición es más modesta y, precisamente por ello, más profunda: asumir la responsabilidad humana de reparar lo dañado , como se repara un objeto quebrado, una relación herida o una injusticia concreta. Ese principio, tan antiguo como vigente, resulta particularmente esclarecedor cuando se confronta con episodios contemporáneos de violencia institucional , como la denominada Operación Columna , dirigida contra guardias civiles que, desde una posición inequívocamente democrática, reclamaron el ejercicio efectivo de derechos constitucionales. No estamos ante un conflicto abstracto entre ideas, sino ante personas reales sometidas a mecani...