Marco... ¿sin cuadro? Por JM Prades
Hace unos meses dediqué un artículo a esos personajes que, por razones difíciles de comprender y aún más difíciles de justificar, decidieron construirse una biografía más épica que la realidad. Personas que no se conformaron con haber vivido una vida, sino que necesitaron inventarse otra. Ahí estaba Enric Marco, durante años presentado como superviviente de los campos nazis, hasta que el historiador Benito Bermejo demostró que jamás había pisado uno. O Tania Head, convertida en el rostro más conocido de los supervivientes del 11-S, pese a que nunca estuvo en las Torres Gemelas. No eran casos aislados. También abundan los falsos veteranos de guerra del llamado Stolen Valor , individuos que se cuelgan medallas ajenas porque las propias no parecen suficientes. Todos ellos tenían algo en común: comprendieron que, en ocasiones, el relato seduce más que los hechos. Pero existe otra modalidad mucho más sutil. No consiste en inventar una historia, sino en reescribirla . No se falsifican lo...